Algo falla en nuestro sistema sindical. Es probable que falle desde hace un tiempo, pero con la Crisis, durante los últimos meses quizá se está haciendo aún más evidente.
Las grandes patronales CCOO y UGT han sufrido la baja de 276.086 afiliados en los últimos meses, según informaba Expansión hace unas semanas. Pero hay más. Los datos oficiales del 2008 de tasas de afiliación sitúan a los sindicatos españoles con un 15% a la cola de Europa, sólo por encima de Francia, Polonia y Letonia (9, 13 y 13% respectivamente).
Y entiendo que esto pasa porque los trabajadores se ven cada vez menos representados en los sindicatos. A mí me da mucha pena encontrarme con campañas como la de UGT para justificar una huelga general en la que no creen ni ellos mismos, como demuestra el hecho de que haya sido convocada tan tarde y mal.
En redes sociales como Facebook proliferan grupos del tipo "Sindicatos espanoles me puede explicar alguien para que coj... sirven?", o "Estos Sindicatos NO nos representan", o Por la eliminación de la financiación de los sindicatos UGT y CCOO o Que sindicatos y partidos se financien con una casilla de la Renta. Y hay muchos más. Y esto, por las cerca de 5.000 personas que componen estos grupos, no quiere decir nada más que es un debate que sin duda está hoy en la calle.
Es cierto que la decisión de Esperanza Aguirre de tomarla con los sindicatos y sus liberados ha actualizado la intención de este post, pero que nadie crea que este artículo es una defensa a la presidenta madrileña.
Entiendo que es bueno y necesario que los trabajadores puedan hacer frente común frente a las empresas que les dan trabajo para defender sus derechos e intereses cuando sea necesario. Pero, por desgracia, quizá esto no ocurra con demasiada frecuencia.
Aquéllos que trabajan en grandes empresas con grandes plataformas sindicales (o lo han hecho en el pasado, ellos o sus familiares) sabrán a qué me refiero con aquél famoso dicho obrero de "si quieres ascender, métete en en comité" (de empresa ). Y como la verdad supera a la ficción, muchas veces parece que los sindicados son los mejores "colocados" a la hora de acceder a los mejores puestos de trabajo de la empresa. ¿Casualidad? A lo mejor se corresponde mejor con esta otra afirmación, parafraseada de George Orwell en su Rebelión en la Granja, "todos los trabajadores son iguales, pero algunos son más iguales que otros".
martes, 14 de septiembre de 2010
jueves, 13 de mayo de 2010
De porqué Mariano Rajoy debería pensar si tripresentarse a las elecciones
Tenemos dos años por delante antes de las próximas elecciones generales. Después de los recortes anunciados ayer por Zapatero, sabemos con toda certeza que agotará la legislatura. Es tiempo más que suficiente para preparar y presentar ante la ciudadanía a un candidato que sea capaz de materializar la alternancia siempre deseable en los sistemas democráticos.
Este candidato, bien podría ser Rajoy, actual líder de la oposición y cabeza de cartel del PP en las dos últimas elecciones. Pero quizá debiera no serlo. Y voy a explicar a continuación por qué.
La primera y principal razón es porque sería la tercera vez consecutiva que se presenta a unas elecciones generales. Y las dos anteriores las perdió. Este hecho por sí solo debería ser suficiente para no seguir adelante. Pero la verdad es que después de las fatídicas elecciones del 2004, trágicas para el Partido Popular (y muy trágicas para las 3.000 víctimas del 11-M, 192 de ellas mortales), todo el mundo entendió que debía seguir allí, encabezando al descabezado y destronado PP. Fueron momentos duros y los superó.
Llegó el 2008, y vuelta a los mismos resultados: enorme cantidad de votos cosechados, insuficiencia para gobernar. De nuevo a la oposición y al interrogante. Pero Rajoy dio un paso adelante y decidió que seguiría, hasta el final, otra vez. Probablemente estuvo movido por la idea de que era imposible que Zapatero pudiera resistir una legislatura como la que se imaginaba que estamos viviendo. Pero ZP resiste.
Y quizás él no debiera hacerlo. Y España debía ser la otra gran razón: este país ha estado cerca de hundirse a la griega. De no ser por Merkel y Obama, quizá así habría ocurrido (todavía puede pasar). Y si Rajoy siguiera, le podría dar un mal ejemplo a seguir a Zapatero. Y además, ZP podría volver a ganar. Lo ha hecho anteriormente en condiciones más adversas; además, para 2012 ya habrá pasado lo peor y, como el propio ZP sabe, se habrá convertido en un "sobrio aprietacinturones por el bien de todos" que le puede ayudar a mantenerse en el poder (que es bastante más fácil que ganarlo).
Por otra parte, Rajoy representa demasiado al pasado: fue ministro desde el primer gobierno de Aznar, allá por 1996. Los jóvenes españoles que voten por primera vez en el 2012 tenían ... ¡2 años! cuando el ya poseía una cartera ministerial y salía en los telediarios como ahora.
Y si alguien (incluso Sonsoles) convenciera a Zapatero de que no se presentara a las próximas, cualquier otro buen candidato socialista, como un Patxi López cualquiera, tendría bastantes más opciones que el del PP para ganar.
Sin embargo, si se abriera ahora un debate sucesorio en el PP, les podría "distraer" sí de la gravísima situación actual que vivimos. Pero también es cierto que estando en la oposición poca cosa más podrían hacer. Y por otra parte, tampoco les vendría mal distraerse y distraernos a todos de otras gravísimas situaciones que vivimos en la actualidad y que tanto daño le están haciendo al PP, como el caso Gürtel o los trajes de Camps.
Quedan dos años por delante. Es tiempo suficiente para hacerlo. Animo. Rajoy es muy solvente. Pero hace falta algo más que solvencia para ganar elecciones. A los resultados me remito.
Este candidato, bien podría ser Rajoy, actual líder de la oposición y cabeza de cartel del PP en las dos últimas elecciones. Pero quizá debiera no serlo. Y voy a explicar a continuación por qué.
La primera y principal razón es porque sería la tercera vez consecutiva que se presenta a unas elecciones generales. Y las dos anteriores las perdió. Este hecho por sí solo debería ser suficiente para no seguir adelante. Pero la verdad es que después de las fatídicas elecciones del 2004, trágicas para el Partido Popular (y muy trágicas para las 3.000 víctimas del 11-M, 192 de ellas mortales), todo el mundo entendió que debía seguir allí, encabezando al descabezado y destronado PP. Fueron momentos duros y los superó.
Llegó el 2008, y vuelta a los mismos resultados: enorme cantidad de votos cosechados, insuficiencia para gobernar. De nuevo a la oposición y al interrogante. Pero Rajoy dio un paso adelante y decidió que seguiría, hasta el final, otra vez. Probablemente estuvo movido por la idea de que era imposible que Zapatero pudiera resistir una legislatura como la que se imaginaba que estamos viviendo. Pero ZP resiste.
Y quizás él no debiera hacerlo. Y España debía ser la otra gran razón: este país ha estado cerca de hundirse a la griega. De no ser por Merkel y Obama, quizá así habría ocurrido (todavía puede pasar). Y si Rajoy siguiera, le podría dar un mal ejemplo a seguir a Zapatero. Y además, ZP podría volver a ganar. Lo ha hecho anteriormente en condiciones más adversas; además, para 2012 ya habrá pasado lo peor y, como el propio ZP sabe, se habrá convertido en un "sobrio aprietacinturones por el bien de todos" que le puede ayudar a mantenerse en el poder (que es bastante más fácil que ganarlo).
Por otra parte, Rajoy representa demasiado al pasado: fue ministro desde el primer gobierno de Aznar, allá por 1996. Los jóvenes españoles que voten por primera vez en el 2012 tenían ... ¡2 años! cuando el ya poseía una cartera ministerial y salía en los telediarios como ahora.
Y si alguien (incluso Sonsoles) convenciera a Zapatero de que no se presentara a las próximas, cualquier otro buen candidato socialista, como un Patxi López cualquiera, tendría bastantes más opciones que el del PP para ganar.
Sin embargo, si se abriera ahora un debate sucesorio en el PP, les podría "distraer" sí de la gravísima situación actual que vivimos. Pero también es cierto que estando en la oposición poca cosa más podrían hacer. Y por otra parte, tampoco les vendría mal distraerse y distraernos a todos de otras gravísimas situaciones que vivimos en la actualidad y que tanto daño le están haciendo al PP, como el caso Gürtel o los trajes de Camps.
Quedan dos años por delante. Es tiempo suficiente para hacerlo. Animo. Rajoy es muy solvente. Pero hace falta algo más que solvencia para ganar elecciones. A los resultados me remito.
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miércoles, 21 de abril de 2010
El PSOE de Huelva y su difícil apuesta a caballo ...perdedor?
No es por ser agorera, pero pienso que esa debe ser la pregunta que se ha debido estar haciendo Mario Jiménez a la hora de decidir la candidata del PSOE al Ayuntamiento de Huelva.
No he hecho más que escribir dos frasees y ya hay varias afirmaciones que argumentar. En primer lugar, el uso de la palabra candidata, que no ha sido casual. Estoy convencida de que desde las filas socialistas onubenses se piensa que sólo una mujer podrá ganar en populismo a Perico. Por eso apostaron, tras los fiascos de Díaz Trillo, por Manuela Parralo. Pasaron el protagonismo después a Petronila Guerrero, se quedó de portavoz en el grupo Elena Tobar y se plantean la reentrada de Cinta Castillo en la política municipal choquera.
Y es que precisamente estas tres mujeres (Petronila, Tobar y Castillo) protagonizan ahora todas las apuestas de los periodistas, socialistas y aficionados a la política de Huelva. Y yo tengo mi propia apuesta: Elena Tobar. La actual portavoz del grupo municipal socialista se ha ganado a pulso un reconocimiento digno a la durísima tarea que le ha caído encima sin comerlo ni beberlo: mantener la oposición del PSOE frente a la mayoría absoluta pepera del consistorio choquero.
Por contra, ni Castillo ni Guerrero deberían ser "quemadas" en la difícil tarea de enfrentarse al hasta ahora imbatible Perico Rodri. Es verdad que el desgaste hace mucho, la crisis y los impagos a los proveedores también, y que todo esto puede pasarle factura a los populares en Huelva. Pero también lo es que hasta ahora no han sabido encontrar a nadie que logre siquiera hacerle algo de pupa electoral al fotógrafo. Desde ningún partido.
La presidenta de la Diputación parecía poder hacerle sombra desde su superpalacio en la céntrica Plaza de las Monjas. Pero a mí la operación Petronila me huele demasiado igual que la de Parralo: señora con muy buena imagen que pasa una legislatura entera haciendo oposición al alcalde desde el trono de la Diputación (ésta como presidenta, la anterior como vice). Y además su figura ya ha sido rentabilizada suficientemente estos años: todas las veces que ha aparecido la Guerrero, por protocolo, junto a Perico, poniendo el contrapunto. Objetivo cumplido.
La ex consejera y ex senadora Cinta Castillo, ya ha mostrado su disposición a enfrentarse a Perico en las urnas. Pero ésto es nada nuevo, como ella misma reconoce. De hecho, ya sonaba su nombre mientras paseaba palmito por la populosa calle Concepción cuando se buscaba un relevo al ex-delegado de Cultura, bastante quemado de sus cuerpo a cuerpo con Pedro Rodríguez. Y se incorporó a la lista de Parralo para auparla en su intento de derrocar a Rodri. Tras el fracaso, se produjo su huida del grupo gracias a una llamada para formar parte del gobierno andaluz como titular de la Consejería de Medio Ambiente. Sería ahora una vuelta, como decimos. Pero aunque ella diga que sí, ¿estará verdaderamente dispuesta a hacerlo? Vaya bajón de escalafón, ¿no?
Por otra parte, Elena Tobar ha sido la que ha estado trabajando este año y medio en el Ayuntamiento. No sólo le ha tocado "bailar con las más fea", es que además lo ha hecho. A lo mejor no con todo el éxito que hubieran querido sus superiores. Pero, ¿se han parado a pensar con los medios con los que ha contado esta pobre mujer durante este tiempo? Si ni siquiera tiene página web actualizada!!! (Véase lo que aún se encuentra hoy por hoy rastreando la red acerca del grupo municipal socialista de Huelva). Es probable que la dirección socialista esperara más de la cabeza de la oposición, pero no pueden dejar de reconocer que llegó allí de pura chiripa tras la marcha de Parralo y que medios ha tenido bien poquitos. Puede ser que esta defensa de la Tobar la haga yo por pura empatía (¿serán cosas del tocayismo?). Pero creo que si le armaran una buena lista, Tobar podría representar más claramente a un PSOE trabajador, de base, aunque fuese desde la oposición, que cualquier otro político venido desde las alturas de los cargos institucionales y dispuesto a bajarse del carro en cuanto tuviera mejor ocasión (es decir, mejor cargo).
Y todo este debate parte de mi premisa de que en el PSOE trabajan en la candidatura municipal sin perder de vista que hasta ahora Pedro Rodríguez no ha sido batido en las urnas. Parten, aunque nunca lo reconocerán, de la hipótesis de que ante el actual alcalde no tienen nada que hacer. Y que aunque en las próximas elecciones -aún queda casi un año- pueden ocurrir muchas cosas, no es probable el vuelco. Y menos si a los populares les acompañara finalmente quien ha sido su militante de base hasta ahora, José Luis Cortés (tal y como comentaba en mi post anterior).
Es probable que me equivocara, pero si yo fuese Mario Jiménez nombraría candidata a la alcaldía de Huelva a Elena Tobar. Sería mi mejor apuesta, aunque fuera a caballo perdedor.
No he hecho más que escribir dos frasees y ya hay varias afirmaciones que argumentar. En primer lugar, el uso de la palabra candidata, que no ha sido casual. Estoy convencida de que desde las filas socialistas onubenses se piensa que sólo una mujer podrá ganar en populismo a Perico. Por eso apostaron, tras los fiascos de Díaz Trillo, por Manuela Parralo. Pasaron el protagonismo después a Petronila Guerrero, se quedó de portavoz en el grupo Elena Tobar y se plantean la reentrada de Cinta Castillo en la política municipal choquera.
Y es que precisamente estas tres mujeres (Petronila, Tobar y Castillo) protagonizan ahora todas las apuestas de los periodistas, socialistas y aficionados a la política de Huelva. Y yo tengo mi propia apuesta: Elena Tobar. La actual portavoz del grupo municipal socialista se ha ganado a pulso un reconocimiento digno a la durísima tarea que le ha caído encima sin comerlo ni beberlo: mantener la oposición del PSOE frente a la mayoría absoluta pepera del consistorio choquero.
Por contra, ni Castillo ni Guerrero deberían ser "quemadas" en la difícil tarea de enfrentarse al hasta ahora imbatible Perico Rodri. Es verdad que el desgaste hace mucho, la crisis y los impagos a los proveedores también, y que todo esto puede pasarle factura a los populares en Huelva. Pero también lo es que hasta ahora no han sabido encontrar a nadie que logre siquiera hacerle algo de pupa electoral al fotógrafo. Desde ningún partido.
La presidenta de la Diputación parecía poder hacerle sombra desde su superpalacio en la céntrica Plaza de las Monjas. Pero a mí la operación Petronila me huele demasiado igual que la de Parralo: señora con muy buena imagen que pasa una legislatura entera haciendo oposición al alcalde desde el trono de la Diputación (ésta como presidenta, la anterior como vice). Y además su figura ya ha sido rentabilizada suficientemente estos años: todas las veces que ha aparecido la Guerrero, por protocolo, junto a Perico, poniendo el contrapunto. Objetivo cumplido.
La ex consejera y ex senadora Cinta Castillo, ya ha mostrado su disposición a enfrentarse a Perico en las urnas. Pero ésto es nada nuevo, como ella misma reconoce. De hecho, ya sonaba su nombre mientras paseaba palmito por la populosa calle Concepción cuando se buscaba un relevo al ex-delegado de Cultura, bastante quemado de sus cuerpo a cuerpo con Pedro Rodríguez. Y se incorporó a la lista de Parralo para auparla en su intento de derrocar a Rodri. Tras el fracaso, se produjo su huida del grupo gracias a una llamada para formar parte del gobierno andaluz como titular de la Consejería de Medio Ambiente. Sería ahora una vuelta, como decimos. Pero aunque ella diga que sí, ¿estará verdaderamente dispuesta a hacerlo? Vaya bajón de escalafón, ¿no?
Por otra parte, Elena Tobar ha sido la que ha estado trabajando este año y medio en el Ayuntamiento. No sólo le ha tocado "bailar con las más fea", es que además lo ha hecho. A lo mejor no con todo el éxito que hubieran querido sus superiores. Pero, ¿se han parado a pensar con los medios con los que ha contado esta pobre mujer durante este tiempo? Si ni siquiera tiene página web actualizada!!! (Véase lo que aún se encuentra hoy por hoy rastreando la red acerca del grupo municipal socialista de Huelva). Es probable que la dirección socialista esperara más de la cabeza de la oposición, pero no pueden dejar de reconocer que llegó allí de pura chiripa tras la marcha de Parralo y que medios ha tenido bien poquitos. Puede ser que esta defensa de la Tobar la haga yo por pura empatía (¿serán cosas del tocayismo?). Pero creo que si le armaran una buena lista, Tobar podría representar más claramente a un PSOE trabajador, de base, aunque fuese desde la oposición, que cualquier otro político venido desde las alturas de los cargos institucionales y dispuesto a bajarse del carro en cuanto tuviera mejor ocasión (es decir, mejor cargo).
Y todo este debate parte de mi premisa de que en el PSOE trabajan en la candidatura municipal sin perder de vista que hasta ahora Pedro Rodríguez no ha sido batido en las urnas. Parten, aunque nunca lo reconocerán, de la hipótesis de que ante el actual alcalde no tienen nada que hacer. Y que aunque en las próximas elecciones -aún queda casi un año- pueden ocurrir muchas cosas, no es probable el vuelco. Y menos si a los populares les acompañara finalmente quien ha sido su militante de base hasta ahora, José Luis Cortés (tal y como comentaba en mi post anterior).
Es probable que me equivocara, pero si yo fuese Mario Jiménez nombraría candidata a la alcaldía de Huelva a Elena Tobar. Sería mi mejor apuesta, aunque fuera a caballo perdedor.
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