miércoles, 9 de febrero de 2011

De reptiles, corruptos y similares

Perpleja. No salgo de mi asombro. ¿Ingenua? Puede ser. ¿Inconformista? Absolutamente, a eso no renuncio.

El caso del fondo de reptiles de Mercasevilla ha conseguido provocarme, como mínimo, este post. Me explico: es denunciable que existiera un fondo así, es (o debería ser) judicialmente punible su utilización, es casi vomitivo que sus fondos fueran aceptados por sus destinatarios a conciencia de lo que hacían. Pero lo que me parece absolutamente asombroso es que su existencia fuera conocida por altos funcionarios de la Junta de Andalucía y se conviviera con ello con total normalidad.

Al saltar el escándalo, los políticos se apresuran a denunciarlo con la boca muuuuy grande (tanto Arenas como Valderas). Pero yo misma, al igual que otros muchos que pecamos de poca erudición, hemos tenido que recurrir al clásico de buscar el origen de la expresión que es hoy titular en todos los diarios: "fondo de reptiles".

Internet, que facilita el acceso a la información instantánea en cualquier lugar, nos da muchas respuestas. Y, sabiendo filtrar, encontramos información de absoluta calidad, como la de este fantástico blog de Belén Moreno Garrido. (Qué extrañas casualidades nos deja el destino: este post recomendado fue escrito exactamente un año antes de que este escándalo salpicara todas las portadas de los diarios andaluces. ¿Fue algo premonitorio, Belén?)

Pero la gran pregunta es si nuestra clase política ha tenido que, igual que otros muchos, ponerse a indagar para conocer el origen y verdadero significado de esa expresión. La función originaria de los fondos de reptiles era (es?) tan deleznable para las personas de bien que se ponen los pelos de punta. Mejor dejamos la respuesta sin contestar, no vaya a ser que tengamos que perder para siempre la fe en este sistema.

Mientras tanto sólo puedo decir que me niego a aceptar que una práctica así sea normal en mi sociedad. No admito que mis dirigentes políticos puedan disponer de dinero público oculto para hacer con él lo que le venga en gana. Lo sé, siempre ha existido. Pero ¿no llegará nunca la hora de poder decir que esta práctica "se ha extinguido"?

jueves, 20 de enero de 2011

Agencias de Social Media que no saben de Social Media

Hace tiempo que se viene oyendo hablar de la nueva burbuja del Social Media. Que si acabará pasando como con aquélla otra tecnológica que hubo con las 'punto com' a finales de los 90, que si esto reventará más tarde o más temprano...

No tengo una bola de cristal, y desconozco si terminará estallando el modelo de negocio basado en el Social Media. Pero si ocurre, será debido en gran parte a la mala praxis de los que nos dedicamos a esto de la comunicación en los medios y redes sociales.

El boom de las redes existe, se ha producido o se está produciendo ahora en buen número de pequeñas y medianas empresas que sienten la necesidad de tener su presencia en Internet de una manera más activa y bidireccional que sus antiguas páginas web. Otras empresas mayores, ya vieron esta necesidad y se subieron al carro de las redes sociales con mayor o menor éxito, pero con prisa por no quedar atrás. Y otras muchas, sobre todo empresas y organismos públicos, con gran burocracia en su esqueleto, ven la necesidad de entrar pero sienten el miedo del desconocimiento y el pánico de adoptar cambios.

(Por que los cambios llegan. Inevitablemente. Al adoptar medidas de comunicación 2.0 con presencia y escucha activa en redes sociales, la empresa tiene que empezar a cambiar muchas de sus actitudes y acciones con respecto al consumidor, cliente o ciudadano. Y si ésto no se produce, acaba cambiando su comunicación que deja de ser 2.0)

Y la mala praxis se da, precisamente, entre quienes se llaman profesionales del Social Media: se ofrecen para desarrollar acciones de presencia en Social Media sin tener la menor idea de cómo se hace, sin haber desarrollado nunca ninguna y sin querer reconocer que no lo saben hacer. ¿Qué probabilidades tiene una agencia con una actitud así de llevar a cabo su empresa con éxito? Pocas, imagino.

Lo malo es que su previsible fracaso nos puede afectar a otros muchos.

jueves, 16 de diciembre de 2010

¿Controlamos a los controladores en clave electoral?

La crisis de los controladores aéreos, que dejó a media España sin viajar en el puente de la Inmaculada, ha supuesto un punto de inflexión en la vida política de nuestro país.

Es posible que este cambio empezara a fraguarse en la crisis de Gobierno del pasado 20 de octubre. Los relevos en las carteras produjeron desde el primer momento la impresión de ser un golpe de timón, un lavado de cara y de imagen importante de un gobierno desgastado por la crisis ante la opinión pública (además de algún pago concreto de favores prestados a ZP -léase Trinidad Jiménez y su fallida aventura- en las primarias de Madrid). La oficialmente llamada "Remodelación del Gobierno" (en un intento más del PSOE de evitar la palabra "crisis" y mucho más junto a la de "Gobierno") fue vista por la oposición como un refuerzo del que salía un Gobierno "mejor", en palabras de Cospedal y Arenas.

Lo cierto es que la gestión de la crisis de los controladores por parte del Gobierno, con el tan polémico establecimiento del estado de alarma y la militarización de los mismos, sí que fue un golpe de timón, y un puñetazo en la mesa con todas las letras. Logró el gran efecto deseado sobre los ciudadanos: dar imagen de control de la situación (aunque el precio a pagar fuera la legitimización del uso de los militares ante un determinado conflicto laboral -¿nuestro Ejército en un conflicto? ...¿ya no sólo hacen labores humanitarias?- .

Y pilló a la oposición de nuevo con el pie cambiado, que no supo reaccionar a tiempo y se vio obligada a apoyar a ZP en el Congreso a pesar de que Rajoy llamara "inútil" a Blanco. Tanto es así, que en cuanto ha tenido ocasión, el PP se ha dado prisa en desmarcarse de una acción muy cuestionada y que tanto lastre suponía para las alas de la gaviota pepera.

Y entre tanto ¿qué se ha visto en el PSOE?: a un Rubalcaba tremendamente reforzado, asumiendo la responsabilidad y personalizando la imagen de la solución a la crisis (sustentado, eso sí, en el apoyo que nuestra sociedad otorga desde siempre al Ministro de Interior). Y de repente, como por arte de birlibirloque, se da por hecho en el PSOE que ZP no se presentará a las próximas elecciones. ¿Será Rubalcaba el que tome las riendas? ¿Habrá una candidata catalana, rubia y madre dispuesta a ser marcada como la delfín? ¿Aceptaría el partido de nuevo por ejemplo a una Chacón como presidenciable, con el único aval de su gran imagen? ¿Preferirá la solvencia de una amplia experiencia de Gobierno y en marcar los finales desde la oposición -"Merecemos un Gobierno que no nos mienta..."-. Se aceptan apuestas.