martes, 22 de octubre de 2013

Mass Media y Social Media: adaptarse y convivir

Los medios de comunicación actuales han sido testigos -con sorpresa, escepticismo y en ocasiones bastante temor- la irrupción de las redes sociales en la vida cotidiana de los ciudadanos. Ya no sólo están los medios como fuente de información, entretenimiento, compañía o formación.

Las noticias ya nos aparecen en nuestros muros, obtenemos información prácticamente en tiempo real y nos sentimos más acompañados y comunicados con el exterior que nunca: Twitter, Facebook, LinkedIn o Tuenti sirven de vía de escape para desahogar momentos de frustración, para dar rienda suelta al exhibicionismo de los más vanidosos, para entretener ratos muertos de espera en traslados, el médico, la peluquería, el banco o la caja del supermercado. Se acabó para siempre eso de ver la televisión con la compañía exclusiva de quienes están presentes contigo: ahora las películas emitidas en prime time se comentan en directo por Twitter, los partidos de fútbol inundan los timeline de 'mini retransmisiones' personales de nuestros following, y los programas de televisión y radio lanzan sus propios hashtags para recoger la opinión del público en directo e incorporarla al programa. La comunicación fluye a toda velocidad de dispositivo a dispositivo y casi no se puede controlar. 

En este entorno, surgen obligatoriamente nuevos modos de gestionar la comunicación. De hecho, han aparecido nuevas profesiones que son fuertemente demandadas por las empresas para dirigir su presencia en Internet, como son las figuras del Community Manager, Social Media Manager, Social Media Strategist, Content Curator o Social Media Analyst entre otros (que, por cierto, suelen acabar en el clásico "chico que lleva Internet"). Hacia ellos están migrando desde hace unos años profesionales provenientes fundamentalmente de los mundos de la publicidad y la comunicación, sobre todo, por la gran relación que estas dos profesiones tienen con la gestión de la presencia en Internet de personas o entidades.

No siempre adaptados


Pero no siempre estamos sabiendo adaptarnos con eficacia a esta realidad. De hecho, muchos Medios de Comunicación asisten atónitos a su propia agonía mientras cambia su modelo de negocio, enormemente dañado por la grave caída de los ingresos publicitarios, la profunda crisis de credibilidad que lleva sufriendo la publicidad tradicional desde unos años, la accesibilidad a todo tipo de contenido de manera gratuita en Internet y la baja calidad de algunos contenidos de medios informativos que, en ocasiones, lo sitúa por debajo de la que pudieran encontrar en cualquier blog de periodismo ciudadano. Así, la escasa formación y nulo reciclaje de los profesionales (unido sin duda a un apurado sistema de redacción, en el que se deja poco o ningún espacio para la investigación y profundización de temas) dejaron fuera de juego absolutamente a todos los medios de comunicación de nuestro país en el #15M durante varios días. Y hoy, muchos creen que con incorporar secciones de "oído en la red" es suficiente. Otros, incorporan tuits y sus propias mentions en la sección de cartas al director. Y pocos participan en la conversación de la red.

Estar en las redes sociales es una de las obligaciones que tienen todos los medios de comunicación y programas de radio y televisión. Participar en Twitter, compartir información y recibir opiniones deben ser la norma habitual. Hay que estar, pero no sólo para spamear con sus contenidos. Ni para bombardear a los usarios y telespectadores creando hashtags diferentes para eventos que retransmiten todas las televisiones, como ocurre por ejemplo con las elecciones, debates electorales o grandes eventos nacionales. Señores de las teles, no se inventen etiquetas imposibles para arrastrar a la audiencia y convertirse en Trendic Topic. No. El objetivo es otro: entren en el hashtag más popular, úsenlo, participen de la conversación, y logren convertir cambios de canal de los tuiteros hacia el suyo por el contenido de su programa, aumentando su audiencia y cumpliendo así con sus anunciantes. Si no lo consigue, al menos le quedará el consuelo de haber usado bien esta red social y no habrá hecho el ridículo tratando de colocar su propio hashtag en en TT -qué obsesión tienen todos, con lo efímero que es un TT...-.

El nuevo Dircom


En este escenario, y como leí una vez en el blog Tinkle, aparece la figura de un nuevo profesional, a medio camino entre la comunicación y la publicidad, entre el periodista y el Community Manager: el periodista de marca. O lo que es lo mismo: el Dircom de toda la vida. Pero digitalizado y adaptado a los nuevos medios. Es un puesto en el que la información que emites está a medio camino entre el publirreportaje y la información objetiva; donde sólo triunfarás si te conviertes en un profesional de contar historias y aplicas las técnicas del storytelling para predicar las bondades de tu empresa, donde harás mucho de PR online y será obligatorio que además de redactar domines otras técnicas como la fotografía digital y el vídeo, con capacidad de editar, y te sumes pluses de conocimientos básicos en diseño gráfico y programación (alucinaríais con las ofertas de empleo que se leen por ahí...).

Este nuevo Dircom, adaptado al mundo digital, controla la reputación de su empresa con cuantas herramientas gratuitas conoce entre las que no faltan Google Alerts o Icerocket, por ejemplo. Abre y mantiene, según la estrategia que haya creado para su marca, cuentas en varias de las siguientes redes sociales: Facebook, Twitter, LinkedIn, Pinterest, Google+, YouTube o Instagram, siendo casi obligatoria la presencia en las tres primeras. Redactará notas de prensa que contendrán enlaces ampliando información a diferentes textos corporativos o anteriores eventos, incorporará notas de audio o vídeo cuando sea posible o mandará enlaces a su Dropbox o similar desde el que colgará las presentaciones o los documentos más pesados. Tendrá mucho cuidado a la hora de mandar notas de prensa a los bloggers e influyentes de su temática, ya que si ellos no están de acuerdo en recibirlas pueden considerarla publicidad, correo no deseado y por lo tanto spam. Tendrás en cuenta que los keywors con que etiquetes tu nota de prensa son los nuevos titulares que te permitirán tener una posición privilegiada para el SEO: elígelos bien. Y, por supuesto, comparte y mueve tu nota en las diferentes redes sociales: podrás generar ruido a tu favor y, además, te garantizarás que llega la información tal y como fue ideada para ser digerida directamente por el consumidor final. Y mucho ánimo: esto es sólo el comienzo.    


P.D. Estas ideas forman parte del taller de 'Periodismo y Redes Sociales' que fui invitada a impartir en el reciente Villablog que se celebró en Rociana del Condado (Huelva) y en el que se debatió acerca de las diferentes formas de comunicación en la era digital. Muchas gracias a los organizadores por contar conmigo. 












jueves, 5 de septiembre de 2013

La presidenta no tiene quien le escriba

La nueva presidenta autonómica de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, no tiene quien le escriba. De hecho, su Twitter se ha quedado mudo desde el pasado 25 de julio. Y si no escribimos, por supuesto de actualizar la bio ni hablamos. Ésta es la imagen que presenta su perfil el día de la toma de posesión del nuevo cargo. Y conociendo el percal, será probablemente la que permanezca durante algún tiempo aún al buscar en esta red a la usuaria @_susanadiaz (¿nadie le comentó cuando se abrió el perfil que los _gionesbajos_ son lo peor?)




Entendemos que sus recientes ocupaciones como sucesora in pectore la habrán tenido demasiado ocupada como para perder "cero coma treinta" segundos en cualquier trayecto de su vehículo oficial para actualizar su Twitter desde el teléfono. Pero ¿que no lo haya hecho nadie de su equipo? ¿De verdad nadie de comunicación del PSOE se ha dado cuenta de que la presidenta no tiene quien le escriba?... Pues ya va siendo hora ;-)

De todas formas, siendo honestos, poco esperamos de esta nueva presidenta en las redes sociales. Oficialmente, su presencia en Internet se limita a este somero perfil en la red de los 140 caracteres: es lo que tiene llegar a presidenta sin haberse presentado a unas elecciones, que tu equipo de comunicación no tuvo que preocuparse en abrir cuentas por doquier en todas las redes para dejar un profundo y profuso rastro digital del candidato en Internet.

Precisamente por no haber tenido campaña electoral, y porque la precipitación ha jugado bastante en este relevo a la carrera que se ha producido (de nuevo) en la presidencia de la Junta de Andalucía por el acoso de los ERE, hoy sabemos que la presidenta no tiene quien le escriba. Porque analizando su perfil de Twitter se descubre a una consejera fresca, directa, personal, que responde a las menciones (que le interesan) y que se muestra cercana con sus compañeros de partido.


Una vez que anunció su candidatura a las primarias, todo cambió en su Twitter. Salvo el anuncio de hacerlo, y la publicación de la carta en la que pedía el aval a los militantes del partido, ni una sola referencia más; ni siquiera al hecho de que ya fueran innecesarias las elecciones porque era la única que había reunido los avales exigidos. Pero ni a esa cuestión ni a ninguna otra, salvo la referencia al accidente ferroviario en Galicia la víspera de Santiago.

Imaginamos que la urgente preparación para el relevo en el cargo ha precipitado su silencio tuitero, señora presidenta. Imaginamos también que ya habrá asimilado que no seguirá usando esta herramienta como antes. Pero ya que es la única red social (por así decirlo) en la que se deja ver, sería de un gran interés para esta tierra que no perdiera el contacto virtual con la realidad ciudadana que aporta Twitter. Dentro de poco ya tendrá quien le escriba. Pero, por favor, no deje de leer tuits, trendic topics y hashtags, tuits de gente de su partido y de los contrarios: su objetividad se lo agradecerá. Y aunque no siga listas ajenas ni propias, aunque no haga favoritos a sus tuits preferidos, amplíe esa lista de follwing que tiene: sus pies estarán mejor asidos al suelo y, por lo tanto, más cerca de esos ciudadanos que nunca le votaron como presidenta pero que, sin duda, deberán hacerlo algún día.

@elenabarrios

lunes, 15 de julio de 2013

SMS: las salidas de Rajoy

Son pocas, pero alguna hay. Y no todas pasan por la dimisión. Es cierto que es una de ellas y la más reclamada. La publicación por parte de El Mundo de los mensajes de texto entre Bárcenas y Rajoy durante los dos últimos años ha desatado una tormenta política. Y dimisión ha sido de las primeras palabras en sonar. El presidente del Gobierno, que negó tener contacto con el ex tesorero y que "salvo alguna cosa" negó que fueran ciertas las revelaciones de los medios de comunicación acerca de la contabilidad en B del PP, se ha visto comprometido con estas conversaciones vía SMS que acaban de ser aireadas. 

En realidad, Rajoy tiene pocas salidas. La publicación de estos mensajes (fotografíados del teléfono de Bárcenas y celosamente guardados durante los años 2011, 2012 y 2013) es un pulso en toda regla. Como lo fue que se entrevistara con el director del diario El Mundo unas horas antes de que fuera encarcelado y le entregara los originales de los apuntes de su contabilidad en B. "Yo caigo, pero no lo haré sólo", parece que haya dicho el ex senador del PP por Cantabria. Que está dispuesto a morir matando, vaya. La tirada de la manta que Rajoy llevaba evitando desde que saltara el nombre del tesorero del PP junto a la trama Gürtel es ahora más real que nunca.  

Los SMS ahora publicados ponen en una situación difícil al presidente del Gobierno. Demuestran una estrecha relación de Rajoy con Bárcenas hasta hace apenas unos meses que tira por tierra la lejanía de Rajoy con su ex tesorero transmitida a la opinión pública. Además, las peticiones de paciencia por parte del presidente del Gobierno al investigado tesorero, dejan ver de alguna manera el conocimiento por parte del también presidente del PP de sus actividades lo que supone, cuanto menos, su encubrimiento. 

No es fácil. Sobre todo, porque esto no ha hecho más que empezar. Bárcenas lleva en la cárcel apenas unas semanas, y cada día que pasa es peor que el anterior para el PP. Niegan sentirse amenazados. Pero blindan la comparecencia del presidente en el Congreso para hablar del caso. Y llegan a hablar del ex tesorero de "delincuente", en vez de como antes era citado: un compañero de partido leal.

Y como día que pasa día que el escándalo aumenta, la dimisión del presidente se plantea como posible salida. Y se le busca sustituto: diputado popular, sin mancha por sobre sueldo, con valía y capacidad para dejar al PP en buen lugar y mantener el poder. ¿Será Soraya Saenz de Santamaría la primera presidenta del Gobierno de este país? Es una posibilidad. Poco probable, pero posible. 

Porque vista la trayectoria de Rajoy, su estrategia será una continuidad de lo visto hasta ahora: "no pasa nada, nadie podrá demostrar su culpabilidad, con el tiempo mejorará. Evitaré la prensa y pondré el punto de atención en otros asuntos más importantes, como una ronda de viajes al exterior para revitalizar los intereses de la economía española en el extranjero". La dimisión está descartada de antemano y su empeño seguirá siendo sacar al país de la crisis económica en que se encuentra. 

Pero hay otra salida. Que nunca cogerá Rajoy. Pero podría funcionar. Sería el momento de dar explicaciones (si es que existieran), de agachar la cabeza, de pedir disculpas. Hablo de la posibilidad de salvar la situación mirándola de frente. Haciendo "un Clinton" en el caso Lewinsky o "un rey Juan Carlos" tras los elefantes de Botsawa. Ya ha funcionado otras veces. Dada la complejidad y la naturaleza del escándalo lo mejor sería dar las menores explicaciones posibles. Entrar lo mínimo en el Caso y reconocer las evidencias que se han dejado al aire. Sería el momento del "es cierto que hablaba con Bárcenas, porque ha sido un compañero de mucho tiempo en el partido. Y aunque no  me parecía bien las cosas que hiciera, yo nunca le he retirado la palabra". 

Aunque la verdadera esperanza del sistema político es que su valentía se demostrara en un "es cierto: mi partido ha estado plagado de corruptos. Durante mucho tiempo pensamos que debíamos cobrar esos sobre sueldos por parte del partido. Yo también lo hice. Y pido perdón por ello. Nunca jamás volverá a ocurrir. Los partidos serán transparentes a partir de ahora. Su financiación dejará de ser pública, pero se hará a la vista de todos. Y los jóvenes cachorros políticos dejarán de ser los gobernantes del mañana: las listas electorales serán abiertas, y en ellas primarán la valía y honradez de sus componentes, que se deberán a sus votantes y nunca perderán el contacto con ellos. La separación del poder judicial será real y efectiva. Nunca un cargo público podrá estar más de dos ejercicios en él. Y la reforma de la Administración acabará con la libre designación de cargos de confianza en cualquier lugar público".

Lo sé. Nunca pasará. Pero sería el momento de hacerlo. De pasar a la historia no como el presidente que llegó a la tercera después de haber sido designado a dedo, y que logró el hundimiento bajo tierra de la credibilidad ciudadana en los políticos españoles. Pasaría como el presidente que con honradez, perspectiva y altura de miras decidió darle un nuevo rumbo a una política errante y descabezada de este país, la que salió de la Transición y necesita hoy de manera urgente una nueva refundación.