martes, 25 de octubre de 2011

Súmate al cambio ...de eslogan!

Demasiado fácil, lo sé. Pero no he podido contenerme. Y eso que es bueno. El lema electoral elegido por el Partido Popular para la cita con las urnas del mes próximo es, a mi juicio, un buen eslogan. La única pega es su falta de originalidad.

La alusión al cambio es bastante frecuente en las contiendas electorales, cosa lógica por otra parte. Ya en 1982 Felipe González ganó las elecciones generales con el lema "Por el Cambio":


Pero  no es el único caso. Más recientemente, Sebastián Piñera logró hacerse con la presidencia de Chile gracias al eslogan que -exactamente el mismo- ha elegido en esta ocasión el PP: "Súmate al cambio" 


Claro que también, todo hay que decirlo, según refleja el vídeo electoral del PP, su lema es bastante menos festivo que el chileno. Más bien es una llamada a la esperanza (para salir de la crisis) pero también al esfuerzo (son constantes las alusiones al espíritu deportivo y de superación). Y esto, a mi entender, supone cuanto menos un ejercicio de franqueza por parte del PP. Como si nos dijeran: vamos a salir de la crisis, sí, pero nos va a costar. Está bien, sin engaños y con esperanza. 


Y en sentido totalmente contrario, el lema elegido por el PSOE: "Pelea por lo que quieres". Con claras alusiones y llamadas a la acción y dirigido a despertar a su electorado, al que imagina escondido y sin acudir a las urnas en la próxima cita electoral. 


Pero el eslogan del PP no sólo fue elegido por Sabastián Piñera ayer y por Mariano Rajoy hoy. Ya en las pasadas elecciones autonómicas y municipales de nuestro país fue el lema acuñado por el candidato socialista en Canarias, José Miguel Pérez (actual consejero de Educación del gobierno canario) y por el candidato del PP en la localidad cordobesa de Cabra, Fernando Priego. Por cierto, el socialista perdió las elecciones. El popular, con el mismo lema, las ganó en su pueblo. ¿Qué pasará con Rajoy?  

viernes, 21 de octubre de 2011

ETA: el lobo se disfraza de cordero a un mes de las elecciones.

Desde el principio me olió mal. Como a chamusquina. Ahora ya me huele cada vez peor. El anuncio de la banda terrorista ETA a un mes de las elecciones anunciando el "cese definitivo de la violencia" es un espejismo de triunfo de la democracia que ojalá fuera cierto, pero que a estas alturas me escama que haya quien se lo crea. 

En el año 2006, hace muy poquito, hubo una escenificación similar a la de ayer: la banda lee ante las cámaras un comunicado por parte de algunos de sus miembros encapuchados. Y terminaron con el puño en alto gritando en vasco no pararemos. Igual que ayer. Entonces bastaron sólo unos meses para que finalizara esa tregua trampa, calificada de "alto el fuego permanente". La de ayer fue llamada "cese definitivo de la violencia". ¿Hay mucha diferencia entre una y otra denominación? Porque yo no la encuentro. Bueno sí, que en el 2006 metieron la pata atentando en la T4 de Barajas y esta vez tenemos que creerles que no volverán a matar. Ojalá sea cierto. Lo malo es que yo ya estoy pensando que esto es como el cuento del lobo, que viene disfrazado de corderito hasta que obtenga lo que busca. 

Y si además de la hemeroteca tenemos en cuenta el calendario, la declaración de la banda tiene una menor credibilidad todavía. Exactamente a un mes de las elecciones. Justo seis meses después de que Bildu lograra posicionarse en el País Vasco como clara alternativa al PNV y se alzara con la alcaldía de San Sebastián. Tres meses y medio después de que el ministro de Interior, el que ha encabezado la lucha contra ETA durante la última legislatura, dimitiera de su cargo para presentarse a las elecciones como candidato del PSOE. 

Precisamente el mismo día del anuncio de la banda, el ex presidente del Gobierno socialista, Felipe González, realizó unas declaraciones sorprendentes que pasaron desapercibidas por el propio anuncio de la banda. El ex presidente aseguró que "el resultado del 20-N no va a ser el que todos piensan". ¿Qué tal? ¿Verdad que sí, que todo esto huele un poco mal? 

¿Y qué les parece si les digo que hay quien piensa que Zapatero se merece el premio Nobel de la paz por acabar con ETA? A lo mejor les parece normal, pero a mí no. Y cada vez huele peor.  

ETA ha estado presente en todas las elecciones democráticas del país, tal y como recordaba ayer la agencia EFE y recogían todos los diarios. Esto de hoy no es más que otro intento (diferente, eso sí, sin sangre por ahora) de irrumpir en el proceso democrático. No es que sea agorera. Es que no me lo creo. Es que el anuncio de hoy es el precio que pagan por estar en las elecciones municipales. Y estaba guardado hasta hoy porque era cuando convenía al que entonces lo pactó. Dentro de un mes lo veremos. 

viernes, 14 de octubre de 2011

Políticos en Twitter: así no, por favor.

Todavía no me he recuperado del pasmo. Y yo que estaba tan contenta por la adopción de las nuevas tecnologías por los políticos de la vieja escuela... La verdad es que han adoptado las herramientas, sí. Otra cosa muy distinta es la filosofía y el espíritu colaborativo, de confianza y transparencia que rigen las relaciones de la llamada Web 2.0. Juzguen ustedes mismos. Mi análisis de lo sucedido, al final del post.

Reproduzco a continuación una conversación en Twitter entre dos políticos de primera línea de nuestro país, en plena precampaña electoral. Lo que podría haber sido un gran titular en este y otros blogs del estilo: "Nuestros políticos debaten en Twitter a la vista de todos", se ha convertido en un capítulo que esperamos no tengamos que presenciar nunca más.

@conRubalcaba y @gonzalezpons se enzarzan en una discusión en Twitter. Todo empezó con este tweet del candidato socialista que, por cierto, no firmaba él:
 

A lo que el portavoz popular respondió con rapidez y elocuencia,directamente al candidato socialista: 


Y después, porque no conoce el truco del .@reply (para que la respuesta le aparezca a todos tus seguidores y no solamente a los comunes que tengáis el otro y tú), volvió a la carga sin citarle por su nick: 



El equipo de Rubalcaba no soportó la presión y entró al trapo: 


A lo que el popular contestó de la siguiente manera:




Y de nuevo el equipo socialista responde, pero ahora en otro tono: 



Y ya sólo nos queda el final que aportó González Pons en las dos primeras imágenes (las dos siguientes fueron unas horas después): 






Parándome a analizar lo sucedido, lo resumiría en el título de este post: señores políticos que están en Twitter, practiquen Twitter sí, pero así no por favor. No es constructivo y no nos aporta nada. Parece que sólo lo utilizaran como medio de desahogo, de decirse "cuatro cosas" a la cara (así, en plan macarra). Y aunque a veces en el Congreso sean comunes este tipo de diálogos basura, los ciudadanos no terminamos de acostumbrarnos a que eso sea adecuado. Eso, en primer lugar. 

En segundo lugar, al equipo de Rubalcaba le han metido un gol con este debate. Entró al trapo desde la propia cuenta del candidato, sin que lo firmara él sí, pero dialogando con alguien del otro partido que no es candidato. Error de primero de comunicación política. Después reaccionó y trató al portavoz popular como a otro troll cualquiera que spamea: ignorancia después de un correcto aviso. (Nota para los incrédulos de las teorías: la estrategia funciona, a la vista está). Para una próxima vez, estaría bien que el equipo se planteara que le respondiera en Twitter alguien de un segundo nivel, la directora de campaña, militantes de base o incluso desde el propio partido. Aunque entiendo que responder a todos forma parte de la filosofía Twitter, pero seguimos haciendo política y es muy difícil aplicar la línea divisoria.  

Y en tercer lugar, apuntar un tanto a González Pons por conseguir que la cuenta de Rubalcaba en Twitter le entrara al trapo. Pero es lo único a su favor. Y bajo mi punto de vista le ha costado caro. La imagen de incontinencia verbal tuitera que nos ha dejado a todos no es nada positiva (siempre puede haber un friki dispuesto a montarle un post a base de pantallazos, como he hecho yo ;)). Le han terminado tratando como a  un troll de los que le espamean y molestan a él, y es bastante pésimo para su imagen. Y por último: estaría bien que le enseñaran algunas técnicas de Twitter que ayudan en la conversación, como lo de incluir un punto (.) antes del nick de la persona a la que se responde (muy útil al hablar de políticos, cuyos seguidores comunes sólo son periodistas o frikis de la política). O incluir RT's editados, le ayudaría también a exprimirse las neuronas buscando mejor las palabras y sintetizando los mensajes. Así es más fácil seguir el diálogo y, además, seguro que no caben insultos .