lunes, 16 de enero de 2012

Y ahora, las andaluzas

Ya están aquí las elecciones andaluzas y la expectación es máxima. Hace unos cuantos meses, nadie daba un duro por el vuelco electoral en Andalucía, el gran bastión del socialismo en España. Pero ahora, tras las generales y después de comprobar que las encuestas no mentían, el sueño no ha vuelto a rondar las almohadas de muchos. 

A poco más de dos meses para la cita, las maquinarias electorales marchan a ritmo máximo. En el PP están que se salen. Hablan de contención, de trabajo, de recolectar uno a uno los votos que necesitan para una mayoría gobernable (absoluta, vamos). Pero el triunfo que prevén les asoma casi sin querer, como en los cómics: en el brillo del diente cuando sonríen. 



Y su web electoral, por ejemplo, es una buena muestra de ello. Buscando el impacto visual y emocional, muy centrada en el candidato y rezumando triunfalismo. Con una cuidada estética, es una demostración de fuerza a lo grande, que acierta para mi gusto desde la misma elección del dominio: www.javierarenas.es. De los fallos destacaría el excesivo personalismo en el candidato (que muchos podrían confundir con autoritarismo) y la complejidad y tamaño de la web en sí. O es un órdago a la grande, o dan la impresión de ir de sobrados (en recursos gráficos, materiales, sociales...). 

En la otra orilla, el PSOE que lucha por mantenerse en el poder de una región que ha gobernado durante 30 años seguidos. Que tiene todas las de perder por la que le ha caído a nivel nacional y por la que les sigue lloviendo aquí en el Sur a diario: más ERES y cada vez más insospechados destinos del dinero público. 



Deberían estar echándolo todo en el asador, pero lo más parecido a una web electoral que tienen a día de hoy es la imagen superior: una web destinada a recoger propuestas electorales. Muy abierto, muy dospuntocerista (política 2.0) y tal. Pero, ¿eso es todo lo que tiene que decir el PSOE frente a unas elecciones en las que se juega tanto? No lo creo, algo más verá la luz en los próximos días con total seguridad. Alguna plataforma que se centre desde su propio dominio, o sus keywords, en el candidato a presidente, no vaya ser que siga ocurriendo lo que hasta ahora: que al buscar Jose Antonio Griñán en Google no aparezca en los diez primeros resultados ninguna página directamente controlada por su equipo electoral. Vaya error de Comunicación!.

Pero esto cambiará, sin duda. Si no, alguien con maldad podría pensar que piden propuestas porque ya no tienen propias. Y otro alguien, con mayor maldad aún, podría aconsejarles que se pasaran por la web del PP, donde recogen al menos 102 promesas incumplidas por el PSOE en anteriores contiendas electorales. Si es a maldad a muchos no hay quien les gane. 

Entre tanto, observaremos. Y prestaremos atención a los otros partidos y, sobre todo, a la respuesta ciudadana. Quizá el gran enemigo a batir sea precisamente el obtener una respuesta. Aquí, como en las generales, la movilización del voto dormido o escondido -más que el trasvase- será el gran enemigo a batir por el PSOE. 

jueves, 22 de diciembre de 2011

La ministra onubense

Estamos de enhorabuena en Huelva. El nombramiento de Fátima Báñez como ministra de Trabajo y Seguridad Social es una gran noticia para esta provincia, que ha sido la que ha votado como diputada del Congreso durante la última década.

Después de haber formado parte del núcleo económico de Rajoy, de haber preparado junto a Montoro tantos y tantos informes y valoraciones sobre presupuestos y la coyuntura económica de nuestro país, no ha sido una sorpresa su designación. Como tampoco ha sorprendido que haya sido elegida para la cartera de Trabajo, una de las más calientes que habrá en la legislatura. La inminente negociación con los agentes sociales para sacar adelante una reforma laboral que acabe con los cinco millones de parados del país será  un duro estreno.

Su nombramiento, además de ser un reconocimiento a la enorme labor que ha realizado esta trabajadora incansable de la política, forma parte de la estrategia de Rajoy y de Arenas para Andalucía. Que no le quepa a nadie la menor duda de que aquí nada se ha dejado a la improvisación, a la ocurrencia o a las cuotas. Es la primera mujer que ocupa esta cartera en la Historia de nuestro país, y no es casual. Procede de la región española más castigada por el paro, y es por algo. Y, además, tiene una cabeza privilegiada, está habituada a la macroeconomía y es meticulosa en sus tareas, lo que la hace meritoria del puesto.

La proximidad de las elecciones autonómicas andaluzas, que se celebrarán a la vuelta de la esquina, será uno de los escollos que deberá salvar la reforma laboral. El temor al vuelco electoral andaluz hará sin duda que tengamos unos meses calientes ante cualquier mínima decisión que tome el Gobierno. Servirá para remover a la ciudadanía, tomar las calles en Andalucía y despertar así el voto socialista que el 20-N decidió quedarse en casa o cambiar de aires.

Y todo ello estará en la mente de Báñez cuando tome decisiones, no me cabe la menor duda. Como tampoco dudo que su condición de mujer y madre pesará mucho en su actuación -a pesar de que las competencias de Igualdad hayan recaído sobre Ana Mato, ministra de Sanidad y Servicios Sociales-. ¿Apostamos algo a que se toman decisiones encaminadas a favorecer el empleo a tiempo parcial y el teletrabajo?  

Desde aquí le deseamos toda la suerte a la ministra onubense, seguros de que no se olivará de esta tierra ni de sus mujeres cuando prepare sus disposiciones de Empleo. Muchas felicidades, Fátima!

martes, 22 de noviembre de 2011

En la resaca electoral

No hubo sorpresas. Ganó el que todos imaginaban. Perdió quien todo el mundo sabía, pero por una diferencia mayor de la que nadie esperaba. Pero hubo más. Recién celebradas las elecciones legislativas en nuestro país, sacamos a bote pronto algunas conclusiones.

El PP, ganador de las elecciones por mayoría absoluta y que ha obtenido el mejor resultado de su historia, ha crecido en medio millón de votos respecto a las últimas elecciones (la mitad de ellos de Andalucía, ojo). La amplia mayoría absoluta obtenida responde entonces también al elevado índice de abstención, a pesar de que la participación superara el 70%, y este dato se considerara como válido por todos los opinantes al respecto. Si no me fallan las cuentas, eso es que casi uno de cada tres españoles prefirió no votar. No sé a ustedes, pero a mí no me deja muy tranquila ese dato.

La gran abstención se debió, sobre todo, a antiguos votantes del PSOE. De ahí el batacazo electoral del hasta ahora partido de gobierno. Excepto Barcelona y Sevilla, todas las demás provincias votaron mayoritariamente al PP. Tenemos un mapa de España que ha pintado de color azul incluso los grandes bastiones del voto socialista, como eran Andalucía y Extremadura. La oportunísima separación (después de 16 años) de las elecciones generales y andaluzas permiten al PSOE correr una contrarreloj desesperada de aquí al mes de marzo, momento en que se abrirán de nuevo las urnas andaluzas. Casi con toda seguridad intentarán azuzar el temor por las acciones puestas en marcha por Madrid como casi única arma electoral. El pánico no ha hecho más que empezar en la sede del PSOE-A. Y no es para menos, el 20-N Andalucía votó al PP. La nueva carrera electoral ya ha comenzado en el Sur.  

Además, como consecuencia de las dos premisas anteriores, la izquierda se recuperó notablemente entre el electorado. Supieron fidelizar a los suyos y, además, atraer los votos descontentos de las acciones más duras del PSOE. También se vieron beneficiados por la abstención.

Sin embargo nuestro sistema ha dejado al descubierto alguna de sus mayores vergüenzas. El hecho de que UPyD se haya quedado a las puertas de tener grupo propio en el Parlamento, a pesar de contar con más de 1.100.000 votos por todo el país, es una muestra de ello. Y más si tenemos en cuenta que otros partidos más pequeños, con 300.000 votos, han logrado grupo propio y una mayor representación en escaños. Son los efectos colaterales de la Ley D'Hont, ese gran desconocido culpable del desajuste del valor de los votos de los españoles según el tamaño de la circunscripción en la que vivan. Incomprensible. Miren este gráfico del diario digital lainformacion.com en el que se muestra cómo habría quedado el Parlamento si todos los votos valieran lo mismo.



La otra gran sorpresa, la entrada en el Parlamento de España del nuevo partido de la izquierda abertxale, herederos de HB, con grupo propio y una amplia representación (para ser un partido nacionalista). Es el pago que el pueblo vasco hace al reciente anuncio de abandono de las armas que hacía la banda terrorista ETA justo un mes antes de las elecciones. ¿A que ahora vemos todos con gran claridad que no era casual?

En definitiva, cambio, abstención y reparto desigual de votos han marcado las elecciones del 20-N. Esas en las que el presidente del Gobierno se escondió y dejó sólo a su candidato. Un día después, valoraba el resultado, ya como ex presidente cesado por el BOE. ¿Hará lo mismo Manuel Chaves en Andalucía si Griñán pierde las elecciones? Dentro de cuatro meses la respuesta.