Hace tiempo que se viene oyendo hablar de la nueva burbuja del Social Media. Que si acabará pasando como con aquélla otra tecnológica que hubo con las 'punto com' a finales de los 90, que si esto reventará más tarde o más temprano...
No tengo una bola de cristal, y desconozco si terminará estallando el modelo de negocio basado en el Social Media. Pero si ocurre, será debido en gran parte a la mala praxis de los que nos dedicamos a esto de la comunicación en los medios y redes sociales.
El boom de las redes existe, se ha producido o se está produciendo ahora en buen número de pequeñas y medianas empresas que sienten la necesidad de tener su presencia en Internet de una manera más activa y bidireccional que sus antiguas páginas web. Otras empresas mayores, ya vieron esta necesidad y se subieron al carro de las redes sociales con mayor o menor éxito, pero con prisa por no quedar atrás. Y otras muchas, sobre todo empresas y organismos públicos, con gran burocracia en su esqueleto, ven la necesidad de entrar pero sienten el miedo del desconocimiento y el pánico de adoptar cambios.
(Por que los cambios llegan. Inevitablemente. Al adoptar medidas de comunicación 2.0 con presencia y escucha activa en redes sociales, la empresa tiene que empezar a cambiar muchas de sus actitudes y acciones con respecto al consumidor, cliente o ciudadano. Y si ésto no se produce, acaba cambiando su comunicación que deja de ser 2.0)
Y la mala praxis se da, precisamente, entre quienes se llaman profesionales del Social Media: se ofrecen para desarrollar acciones de presencia en Social Media sin tener la menor idea de cómo se hace, sin haber desarrollado nunca ninguna y sin querer reconocer que no lo saben hacer. ¿Qué probabilidades tiene una agencia con una actitud así de llevar a cabo su empresa con éxito? Pocas, imagino.
Lo malo es que su previsible fracaso nos puede afectar a otros muchos.
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